Perdieron los ojos, los dientes y la vida. Víctimas de la represión de octubre 2019

Mijail Sarzosa*

Se cumplió un año del gran levantamiento indígena y paro nacional de octubre 2019,  luego de 11 días de paralización, 11 personas fallecidas, decenas de mutilados, 1500 privados de libertad y más de 600 heridos finalmente el gobierno de Lenín Moreno accedió a mostrar voluntad política para instalar una mesa de diálogo, que además, se exigió que sea televisada y en la cual se deroga el decreto 883 al ser la principal demanda de los sectores sociales a nivel nacional para levantar la medida de hecho, no existió otra motivación desde el movimiento indígena y sus bases que mantienen una agenda de lucha clara y permanente. 

De los crímenes de Estado no hay retorno ni perdón

 

Sin embargo, luego de 12 meses y en medio de la pandemia por el coronavirus, las víctimas de la violencia estatal permanecen en el olvido y sin posibilidad de obtener justicia y reparación, mientras tanto, las principales autoridades del Estado, responsables de ordenar y dirigir las operaciones de la brutal represión, como Lenín Moreno, presidente de la república, María Paula Romo, ministra de gobierno, Oswaldo Jarrín, ministro de defensa, siguen en funciones en total impunidad y acumulando más poder político, desconociendo la existencia de las víctimas y burlándose miserablemente de su condición y su estado actual. Por eso presentamos esta serie testimonial con sus voces, de los familiares de asesinados, los mutilados y heridos, quienes narran los hechos desde su voz y su memoria, la evidencia de la represión la tienen en sus cuerpos pues así quedaron marcados para el resto de sus vidas por la brutal represión y el uso excesivo y desproporcionado de la fuerza. Han sentenciado que no descansarán en su búsqueda inquebrantable por la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición.

Gustavo Tucumbi, hijo de Inocencio Tucumbi

Inocencio Tucumbi, oriundo de Cotopaxi, fue agricultor, artesano, músico, líder en su comunidad. En octubre 2019, la causa de su muerte fue rotura de cráneo con hemorragia por impacto de arma de fuego. Luego de un año su familia nos cuenta su situación actual, un hogar destrozado, hijos que dejaron sus estudios por trabajar, una madre y esposa sola. Las autoridades aún niegan lo ocurrido, pero, la familia Tucumbi exige al Estado responsabilizarse de estos hechos.

Álvaro Olovacha

Álvaro Olovacha, de 30 años, vive en Quisapincha, fue estudiante universitario y trabajaba en las noches. Desde octubre del 2019 permanece postrado a causa de un trauma cerebral severo por impacto de perdigones en su cabeza, cuando le dispararon su novia estaba embarazada y hoy es padre de una niña de 3 meses. Su familia nos cuenta sobre los cuidados permanentes y terapias que requiere, no guardan rencor hacia al autor del disparo pero exigen al Estado justicia.

Alex Chicaiza

Alex Mauricio Chicaiza, de Cotopaxi, trabaja y estudia una licenciatura en educación básica, en octubre 2019 recibió un impacto de bomba lacrimógena que le ocasionó una fractura grave en la mandíbula y la pérdida de todos sus dientes. Tras un año, nos cuenta su proceso de recuperación después de 4 cirugías de reconstrucción y el trauma psicológico generado. Exige al Estado justicia y reparación.

Magdalena Buñay (Édgar Yucailla)

Édgar Yucailla, de Chimborazo, murió víctima de la represión del 12 de octubre 2019, agonizó por 17 días producto de un trauma cráneo encefálico severo por el impacto de arma de fuego de carga múltiple. Luego de un año, su compañera nos cuenta cómo sobrelleva su pérdida, al mismo tiempo que su hija de 13 años crece sin un padre. 

Fernando Pilamunga

Fernando Pilamunga es un joven de 18 años, en octubre de 2019 los militares le dispararon en la cara y perdió su ojo. Tanto él como su madre Rocío no cuentan con estudios ni trabajo estable, solo piden justicia por la violencia estatal que les cambió la vida.

Jorge Rivera:

Jorge Rivera en la represión de octubre 2019 perdió su ojo derecho por impacto de proyectil, le extrajeron alrededor de 40 perdigones, actualmente es el vicepresidente de la Asociación de Víctimas Inocencio Tucumbi, ha dicho a las autoridades: “Les seguiremos hasta el último día de sus vidas, pero no con armas como ellos hicieron sino con la ley”.

Jorge Simbaña:

Jorge Simbaña, de la parroquia La Esperanza en Imbabura, fue víctima por impacto de bomba lacrimógena en su frente. Tras un año, nos cuenta las dificultades económicas que ha tenido que afrontar para su tratamiento médico y el no poder ser el sustento principal para su familia, exige al Estado justicia y reparación. 

Esta serie testimonial busca preservar la memoria de lo ocurrido y las graves violaciones a los derechos humanos perpetrados por la violencia estatal en octubre de 2019, a un año de los acontecimientos y a pesar de haber sido denunciados por la CONAIE, Defensoría del Pueblo, Asociación de Víctimas Inocencio Tucumbi, informes de la ONU, Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y Asamblea Nacional del Ecuador las víctimas no han encontrado verdad y la justicia que anhelan la ven muy distante. 

Las acciones del gobierno nacional luego de un año demuestran su intención de ocultar los hechos y desconocer las violaciones a los derechos humanos cometidos por los aparatos de seguridad y represión, mantienen activo un cerco mediático impulsando, con los recursos de todos los ecuatorianos, productos comunicacionales que crean un “enemigo” falso, realizan montajes y puestas en escena para justificar la actuación policial y militar, emiten por todos los canales digitales y tradicionales mensajes con el objetivo de deslindarse de responsabilidades, por ello, en cada uno de los videos se incluyen imágenes de archivo -inéditas- que demuestran el accionar policial y militar, estas imágenes se recopilaron gracias a los reporteros y medios de comunicación digitales y alternativos, quienes formaron la primera línea que logró romper el cerco mediático, los fotógrafos, reporteros, camarógrafos, periodistas y ciudadanía en cuestión realizaron un aporte fundamental para contrarrestar el aparato mediático estatal, son parte activa de la lucha en las calles ejerciendo el derecho a la información y su aporte a la memoria histórica es invaluable.

 

La tesis del gobierno y la verdad oficial que construyen se derrumba de a poco con los informes de organismos de derechos humanos internacionales que condenan el uso excesivo de la fuerza que devino en personas fallecidas, heridas y detenidas, un alto costo humano que pudo evitarse si el gobierno escuchaba los argumentos y demandas sociales, pero prefirió la violencia estatal y alinearse a las imposiciones del FMI y grupos económicos y financieros del país. Las evidencias, registros multimedia, documentales, son múltiples, las autoridades políticas ordenaron la brutal represión y el uso indiscriminado de armas “no letales” contra la población civil, el derecho a la protesta y resistencia fue visto por Moreno como una declaración de guerra, ahora deberán responder ante la justicia, el poder es efímero.

Informes de organismos nacionales e internacionales de derechos humanos

 *Comunicador e investigador social ecuatoriano, periodista digital y activista político vinculado a las luchas populares en Ecuador y el mundo.

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Kapari Comunicación

Red de Comunicación Comunitaria Ecuador

One thought on “Perdieron los ojos, los dientes y la vida. Víctimas de la represión de octubre 2019

  1. Si estos actos de salvajismo pollicial en Ecuador hubieran ocurrido en Venezuela o en Nicaragua, ya veríamos el alboroto en los medios hegemónicos y a Luis Almagro, el secretario general de la OEA, condenando la “brutal represión” de Maduro u Ortega. Pero como pasó en Ecuador, feudo del FMI bajo Lenín Moreno (que no merece el nombre que lleva), las marionetas del imperio callan. ¡Y hasta aplauden!

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